Hola, amor:
Doy gracias a la divinidad, a Dios, a nuestro señor por haberte colocado en mi camino cuando él era oscuro. Te confieso que este solo hecho a cambiado mi vida de forma radical.
Estoy feliz de saber que este año que termina voy a estar al lado de una gran mujer, no puedo estar más de pláceme, y pedirle más a la vida, con tenerte a ti me basta.
Esta relación que apenas nace quiero que sea la más duradera en el tiempo, hagamos de ella un refugio de los dos donde sólo haya cabida para el amor sincero y transparente como el agua que baja del manantial, por favor nunca tratemos de contaminarla con actos de egoísmos, esto sólo nos conlleva a contaminar este amor profundo que siento por ti.
El mejor regalo que puedo recibir de ti, en Navidad, no es otro que un fuerte abrazo a las doce de la noche, donde los dos nos demos un fuerte beso por habernos conocido.
Te quiero mucho.
Tu novio
